¿quién Es Responsable Por Las Lesiones Cuando Usted Tiene Una Colisión Con Un Vehículo Autónomo?

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En los últimos años, muchos de los principales fabricantes de automóviles o de vehículos especiales – particularmente Tesla – han comenzado a explorar la experiencia de conducción automatizada. Una de las ventajas más grandes que declaran estos fabricantes de automóviles es el elemento de seguridad agregado que se piensa que acompaña a las funciones de conducción automática. Se cree que al eliminar la posibilidad del error humano, estas máquinas inteligentes podrán conducir de forma más segura y evitar muchos de los peligros que los conductores humanos encuentran. Por ejemplo, se espera que estos programas automatizados reaccionen más rápidamente, enfocándose en todos sus alrededores, en vez de solo tener un área de enfoque, y que anticipen los resultados que los conductores humanos pueden obviar. Sin embargo, estos desarrollos traen consigo nuevas y complicadas preguntas sobre la responsabilidad cuando ocurre una colisión con un vehículo que se maneja solo.

AUTOMÓVILES SIN CONDUCTORES, AUTÓNOMOS Y SEMI-AUTÓNOMOS: ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA Y POR QUÉ IMPORTA?

La terminología común usada al hacer referencia a automóviles que tienen funciones de asistencia en la conducción normalmente es “sin conductor” o “autónomos”, que normalmente indica que el automóvil es capaz de conducirse solo sin la ayuda de un conductor humano. En la realidad, esta suposición es ampliamente incorrecta.

Los automóviles automatizados realmente pueden categorizarse en cinco niveles de acuerdo a la cantidad de interacción humana requerida para operarlos. Los niveles 4 y 5 se consideran completamente autónomos, lo que quiere decir que el vehículo puede conducirse totalmente por sí mismo sin que una persona lo asista. En esencia, la persona dentro del vehículo ya no se considera un conductor sino que se convierte en un pasajero, pues no participa de ninguna manera en la operación del automóvil. Los automóviles completamente automatizados o autónomos no están disponibles al público en esos momentos, pero ya existen. Están siendo probados en carreteras públicas limitadas con la esperanza de que un día serán lo suficientemente seguros como para comenzar su distribución.

Los automóviles considerados de niveles 2 y 3 son los que actualmente están en las carreteras. Son vehículos con un alto nivel de tecnología de asistencia al conductor que proporcionan una ayuda automatizada a la persona que maneja, pero al final es el conductor quien tiene el control. Estos sistemas semiautomáticos también requieren cierta participación y entradas del conductor para ser operados de forma segura, lo que quiere decir que el conductor y el automóvil comparten la tarea de conducción. Las funciones de este tipo pueden incluir la asistencia para estacionarse en paralelo, control de velocidad basado en distancia respecto a objetos, sistemas automáticos de freno y las capacidades de piloto automático que son anunciadas en vehículos como los Tesla.

Entonces, ¿por qué importan estas diferencias cuando se trata de una colisión que involucra a un vehículo semiautónomo? Estas distinciones son relevantes porque nos ayudan a entender quién puede tener la culpa cuando ocurre un accidente mientras que estos programas de asistencia al conductor están activados.

LA CULPA DEL CONDUCTOR

Como los vehículos que actualmente circulan por las carreteras solo son semiautónomos, hay un fuerte argumento de que la culpa sigue siendo del conductor del vehículo, al igual que ocurre en cualquier otro tipo de accidente de tránsito. Tesla siempre ha mantenido su posición de que el conductor humano está a cargo del volante y es completamente responsable de las colisiones que puedan ocurrir, argumento que mantienen independientemente si la función Piloto automático está activa al momento de la colisión. En el manual del propietario de Tesla hay instrucciones claras que indican que las manos del conductor deben permanecer en el volante en todo momento, así como instrucciones indicando que el conductor debe prestar atención a las condiciones de la carretera y del tráfico.

Desafortunadamente, este no siempre es el caso y los conductores tienden a confiar demasiado en las capacidades de las funciones de apoyo al conductor. También es frecuente que tengan una falsa sensación de seguridad cuando el sistema de Piloto automático está para la tarea de conducir. Muchas veces las manos del conductor se retiran del volante por un período prolongado. Tampoco es raro que el conductor comience a cabecear o se duerma al volante al momento de la colisión. Como quien maneja todavía tiene el deber de participar activamente en la operación del vehículo, a pesar del programa de Piloto automático altamente funcional, la mayoría de las colisiones que involucran a vehículos que se manejan solo serán culpa del conductor.

LA CULPA DEL FABRICANTE DEL AUTOMÓVIL

Si bien los vehículos semiautónomos en las carreteras de hoy requieren cierto nivel de participación del conductor, hay un argumento que cada día tiene más auge indicando que los fabricantes de los automóviles tienen parte de la culpa en las colisiones que ocurren cuando el programa de Piloto automático está activado. Hay múltiples casos que se han presentado contra Tesla como demandas de responsabilidad del producto, indicando que el fabricante incumplió al no advertir correctamente a los propietarios de los automóviles acerca de los peligros y deficiencias de los vehículos, así como posibles fallas de diseño que hacen que el programa sea peligroso.

Si bien el manual del propietario sí menciona la necesidad de que el conductor permanezca alerta y mantenga sus manos en el volante, hay desperfectos que no pueden ser visualizados fácilmente por el operador del auto. Por ejemplo, el nombre del programa – Piloto automático (Autopilot) – puede hacer que el conductor piense que el automóvil es capaz de conducirse completamente por sí mismo. Aunque estos “automóviles autónomos” aún no están disponibles para el público, las personas piensan erróneamente que los vehículos que sí están en el mercado tienen esta función. Esto hace que los conductores confíen demasiado en los sistemas de asistencia al momento de manejar a un grado que estos sistemas no pueden dominar. Y es esto lo que termina convirtiéndose en una colisión.

Otra posible deficiencia es que Tesla no advierte correctamente a los conductores que estos programas de asistencia al manejar solo están diseñados para ser operados en ciertos tipos de carreteras o en ciertas situaciones. Por ejemplo, en un choque que ocurrió en Florida, el conductor tenía el programa de Piloto automático activado en una autopista, pero el mismo no detectó a un camión con remolque que se había detenido frente a él y sobresalía del tráfico. El vehículo mantuvo la velocidad y chocó contra el camión; el conductor murió en el acto. Tesla declaró que este programa de Piloto automático no fue diseñado para ser usado en carreteras con tráfico cruzado y que no era capaz de detectar correctamente peligros de esta naturaleza.

Puede que también existan problemas en el diseño del programa como tal, comparando sus funciones reales con las que se promocionan. Siempre está la pregunta de si la tecnología pudo haber hecho algo que evitara la colisión y no lo hizo – o si, por el contrario, fue la causante de la colisión. Para el caso del choque ocurrido en Florida que se mencionó antes, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte emitió un informe tras investigar el accidente y atribuyó la culpa tanto a Tesla como al conductor del automóvil. Por un lado, el conductor no tenía sus manos en el volante y usaba el programa Piloto automático en una situación para la cual no fue diseñado, pero el accidente también pudo haber sido el resultado de regulaciones de seguridad poco rigurosas por parte de Tesla y un lanzamiento prematuro del programa al público.

ENTONCES, ¿A QUIÉN SE LE ATRIBUYE LA CULPA REALMENTE?

Si bien es cierto que casa caso será distinto, dependerá de sus hechos y se determinará exactamente qué salió mal, existe la posibilidad de que tanto el conductor como el fabricante del vehículo sean culpables por una colisión que involucre a un vehículo que se maneja solo. La mejor forma de explorar quién tuvo la culpa es consultando a un experimentado abogado que pueda asesorarlo y evaluar los hechos para determinar qué parte debería asumir su responsabilidad.

Si ha quedado involucrado en un accidente con un vehículo mientras que el programa de asistencia semiautónoma al conductor estaba en uso, debería proteger sus derechos e intereses contactando a un abogado.

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